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¿Qué es la discrepancia fiscal?

18 de marzo de 2015

Como contibuyente uno de los conceptos fiscales que debemos conocer y tener en cuenta al momento de que nuestro contador realize la declaración de nuestros impuestos es el término discrepancia fiscal, el cual abarca aquellas diferencias que pueda existir entre los ingresos declarados y los egresos reales durante el período.

De acuerdo con el artículo 91 de la LISR, las personas físicas podrán ser objeto del procedimiento de discrepancia fiscal cuando se compruebe que el monto de las erogaciones en un año de calendario sea superior a los ingresos declarados por el contribuyente.

La Ley considera erogaciones efectuadas como: gastos, adquisiciones de bienes y depósitos en cuentas bancarias, en inversiones financieras o tarjetas de crédito. Si en el periodo declarado, tenemos una diferencia, está dará una alerta al SAT, y si no la justificamos de forma contundente, originará las conocidas Cartas Invitación de Hacienda para que volvamos a liquidar nuestros ingresos no declarados conjuntamente con la aplicación de sanciones penales o multas correspondientes.

Cuando las erogaciones son superiores a los ingresos, la autoridad puede optar por la presunción de ingresos en relación a los gastos mencionados, siempre y cuando se trate de personas físicas que no estén inscritas en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), o bien si están inscritos que no presenten las declaraciones a las que están obligadas; o declaren ingresos menores a las erogaciones referidas. Tratándose de contribuyentes que perciban ingresos por sueldos y salarios o asimilados a salarios y que no estén obligados a presentar la declaración anual, se considerarán como ingresos declarados los manifestados por los sujetos que efectúen la retención.

La autoridad no podrá considerar la presunción de ingresos, tratándose de depósitos que el contribuyente efectúe en cuentas que no sean propias y que califiquen como erogaciones, cuando se demuestre que dicho depósito se hizo como pago por la adquisición de bienes o de servicios, como contraprestación para el otorgamiento del uso o goce temporal de bienes, para realizar inversiones financieras ni los traspasos entre cuentas del contribuyente o a cuentas de su cónyuge, de sus ascendientes o descendientes, en línea recta en primer grado.

Por los ingresos que sean determinados mediante la presunción por parte de la autoridad y por la actividad preponderante del contribuyente, deberá pagar el impuesto por los ingresos omitidos y las sanciones económicas que determine la autoridad.